acompañó la jornada y marchas similares contra las medidas de austeridad se repitieron en alrededor de 55 ciudades españolas.
Las dos principales centrales sindicales españolas, CCOO y UGT, que agrupan a comunistas, socialistas e independientes, aportaron nutridos contingentes de manifestantes, mayoritariamente jóvenes desocupados, trabajadores y pensionados, que son los más castigados por la crisis.
"Los recortes a la salud y la educación es lo último que podemos soportar, somos de la clase obrera y sin esos servicios que nos queda?.¿Debemos, acaso, trabajar ahora todavía más?", se lamentó Domingo Zamora, de 60 años y empleado del sector público, durante las manifestaciones en Madrid.
Pilar Dolores, también de 60 años, enfatizó que "es una crimen recortar los fondos a la educación y la salud" porque tales medidas de ajuste "nos llevan a la asfixia".
Dolores es una empleada doméstica que requiere de la atención sanitaria gratuita que le proporcionaba, hasta ahora, el Estado de Bienestar español.
El gobierno del Partido Popular de Rajoy se ha propuesto reducir el déficit público del 8,5 al 5,3 por ciento este año por exigencia de las autoridades económicas de la Unión Europea y el 20 de abril adoptó un plan de austeridad para la sanidad y la educación que afectará a 17 regiones autonómicas.
Los recortes presupuestarios permitirán -según el gobierno conservador de Rajoy- un ahorro de 10 mil millones de euros en gastos sanitarios y tres mil millones en educación durante 2012.
La reforma sanitaria de Rajoy impone el co-pago para los pensionados en la compra de medicamentos (hasta ahora de suministro gratuito), limitar los servicios de emergencia y pediatría y cancelar el acceso a la salud pública de los inmigrantes irregulares. "Pueblos de Europa, ¡rebélense!", fue también una de las consignas de los manifestantes, que portaron carteles con dibujos de tijeras gigantes, símbolo de los recortes presupuestarios.
La manifestación de Madrid convocó alrededor de 40 mil personas según los organizadores, mientras que en Barcelona se movilizaron otras cuatro mil, aunque la policía aseguró que fueron apenas 700.
Las movilizaciones de hoy contaron con una asistencia menor a las precedentes organizadas contra el plan de ajuste y en especial comparada con la del 29 de marzo, que estuvo acompañada de una huelga general.
Pero, los sindicatos han instado a volver a manifestarse el próximo martes primero de mayo, en coincidencia con el Día del Trabajador.
"El gobierno piensa que la gente se olvidará. Pero no nos olvidamos de los recortes, vamos a estar en las calles todos los días hasta que (el gobierno) haga lo correcto", enfatizó Candido Méndez, secretario general de la central sindical UGT.
